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Cómo hacer una auditoría SEO básica de tu web en una tarde

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Cómo hacer una auditoría SEO básica de tu web en una tarde

El informe de ochenta páginas que no dice qué hacer el lunes

Pides una auditoría SEO y te llega un PDF con una puntuación de 62 sobre 100, trescientos avisos en rojo y una lista de cosas que «conviene optimizar». Lo lees entero y sigues sin saber por dónde empezar.

Esos informes no están mal: es que una herramienta automática no distingue entre una página importante que Google no puede ver y una imagen de 2015 sin texto alternativo. Las dos salen en rojo, y sólo una te está costando dinero hoy.

Una auditoría básica hecha a mano encuentra en una tarde casi todo lo que de verdad frena a una web pequeña. No sustituye a la auditoría profunda de un proyecto grande, pero en la mayoría de las webs de negocio lo que falla está en estas diez comprobaciones.


Lo que necesita una auditoría básica, y no es una suscripción

Una auditoría básica se hace con tres cosas, y las tres son gratis:

  • Google Search Console, verificada para tu dominio. Si no la tienes, ese es el paso cero de la auditoría y tarda diez minutos. Sin ella auditas a ciegas: es lo único que dice qué ve Google de tu web, y no hay herramienta de pago que lo sustituya.
  • El navegador que ya usas. Con Google y la vista de código fuente se hace más de lo que parece.
  • PageSpeed Insights, que es la herramienta de velocidad de Google.

Nada de esto exige saber programar. Sí exige un rato sin interrupciones y un documento al lado para apuntar lo que encuentres: una auditoría que no deja los hallazgos por escrito se olvida en dos días.

Las diez comprobaciones de la auditoría van ordenadas por lo que cuesta no arreglarlas, no por dificultad. Las tres primeras son de vida o muerte: si fallan, lo demás da igual, porque estarías optimizando páginas que Google no está mirando. Una auditoría no busca todo lo que está mal, sino lo que está mal y además importa.


1. ¿Tiene Google indexadas tus páginas?

En Google Search Console, Indexación → Páginas. Arriba, dos números: las páginas que Google tiene indexadas y las que no. Entra en las no indexadas y mira los motivos.

Compara ese número con las páginas que tú sabes que tiene tu web: si tienes cuarenta y hay nueve indexadas, has encontrado el problema más caro en el primer minuto de la auditoría. Los motivos más habituales, y lo que significan:

Lo que dice GoogleQué está pasando
Excluida por etiqueta «noindex»Alguien le dijo a Google que no la guardara. A veces un plugin, a veces el desarrollador y se olvidó
Bloqueada por robots.txtUn archivo de tu web le prohíbe la entrada
Rastreada: actualmente sin indexarGoogle la ha visto y ha decidido que no aporta. Es contenido, no técnica
Descubierta: actualmente sin indexarEstá en la cola de Google. Normalmente sólo hay que esperar
Duplicada, Google eligió otra canónicaTienes dos páginas que dicen casi lo mismo y Google se ha quedado con una

Las dos primeras se arreglan esta misma tarde y son las que más daño hacen. La tercera no se arregla con un botón: hay que mejorar esa página o fusionarla con otra.


2. Lee tu robots.txt entero: son diez líneas

Escribe en el navegador tudominio.com/robots.txt y busca un Disallow: seguido de algo que no debería estar ahí. El caso que más veces hemos visto en webs que «no aparecen en Google»: un Disallow: / solo, que bloquea el sitio entero, herencia de cuando la web estaba en construcción.

Mira también que el archivo mencione tu sitemap.xml, y ábrelo: tienen que estar las páginas que te importan y no estar las que no quieres en Google (carritos, páginas de gracias, búsquedas internas).


3. ¿Tu web existe una sola vez para Google?

Prueba a mano las cuatro versiones de tu dirección: con y sin https, con y sin www. Las cuatro tienen que acabar en la misma, con redirección, y lo mismo con la barra final (/servicios y /servicios/). Si dos versiones responden por separado con el mismo contenido, repartes tu propio posicionamiento entre dos webs que compiten entre sí.

Si hace poco que estrenaste web, dedica aquí un rato extra: es el fallo típico de una migración mal cerrada y el que más posiciones tira por la ventana.


4. Qué páginas trabajan y cuáles están de adorno

Search Console, Rendimiento, pestaña Páginas, los últimos tres meses, ordenado por impresiones: las veces que Google ha enseñado cada página. Unas pocas se llevan todo y una cola larguísima se queda a cero. Esa cola es tu inventario de trabajo, y de cada página sin impresiones hay que decidir una de tres cosas:

  • Mejorarla, si responde a algo que la gente busca de verdad.
  • Fusionarla con otra que trate lo mismo, y redirigir.
  • Quitarla. Una web pequeña y buena rinde más que una grande y mediocre.

No hay una cuarta opción llamada «dejarla ahí por si acaso»: es la que llena las webs de páginas que no hacen nada.


5. Títulos repetidos en los resultados de Google

Escribe site:tudominio.com en Google y pasa las páginas de resultados mirando sólo los títulos azules.

Buscas títulos idénticos o casi: es el fallo más común en webs de plantilla, donde media web se titula «Inicio - Nombre de la empresa». Si dos páginas se titulan igual, le pides a Google que elija por ti.

Mira también si cada título dice qué hay en esa página y no sólo el nombre de tu negocio. El nombre va al final: nadie que no te conozca lo está buscando.


6. Un solo H1, y que diga algo

En cualquier página, vista de código fuente y busca <h1. Tiene que aparecer una vez, y es más habitual de lo que parece que aparezca dos: muchas plantillas ponen el logotipo como encabezado principal. Nos pasó en esta misma web, con un párrafo de la portada que en realidad era un segundo H1.

Comprueba también que la jerarquía no salte: después de un H2 no viene un H4. No es grave, pero es gratis dejarlo bien.


7. Búscate en Google por tu nombre

Escribe en Google el nombre de tu negocio, tal cual lo escribiría un cliente. Si no sales primero en tu propio nombre no tienes un problema de competencia: tienes algo roto, o un conflicto con otra ficha, otro negocio parecido o un subdominio tuyo. Esto último nos ha pasado: un portal secundario titulado «Inicio» peleaba contra la web principal por la búsqueda de marca.

Mira también qué sale a la derecha. Si atiendes clientes de tu zona, la ficha de Google es la mitad de tu posicionamiento, y suele ser lo más abandonado y lo más rápido de arreglar.


8. Velocidad, pero mirando el dato bueno

PageSpeed Insights, con tu página más visitada. Lo importante: arriba están los datos de usuarios reales que recoge Google y abajo una simulación, y la puntuación de colores que todo el mundo enseña es la simulación.

Mira el bloque de arriba, en móvil: es lo que de verdad le pasa a quien entra en tu web. Si no hay datos porque tienes poco tráfico, usa la simulación como orientación y no te obsesiones con el número. Lo que suele estar mal es siempre lo mismo: imágenes enormes sin comprimir, demasiados plugins y tipografías cargadas de fuera, y está desarrollado en qué miden las Core Web Vitals.


9. Páginas huérfanas y enlaces internos

A una página a la que no apunta ningún enlace de tu web, Google la visita poco y tú no le pasas ninguna fuerza. Coge cinco páginas importantes y mira si llegas a cada una desde la portada en tres clics: las que sólo se alcanzan escribiendo la dirección a mano están colgando de un hilo.

La regla es que cada página reciba al menos un enlace desde otra que sí tenga visitas, con un texto que describa el destino. «Haz clic aquí» no dice nada ni a Google ni al lector.


10. Google te enseña y nadie entra: la página no responde

La comprobación que casi nadie hace y la que más margen suele dar. Vuelve a Rendimiento, pestaña Consultas, y busca las que tienen muchas impresiones y pocos clics: significa que Google te enseña y la gente no entra.

Dos causas. O tu título no promete lo que esa búsqueda pedía, o tu página no responde a esa búsqueda. La segunda es más frecuente y más importante: si alguien busca «precio» y tu página no dice precios, puedes mejorarla cien veces y no subirá, porque no contesta a la pregunta. Eso no es técnico, es elegir bien qué busca cada página, y se arregla escribiendo.


Un fallo que ninguna herramienta nos habría marcado

En esta web, el carrusel de logotipos de clientes generaba identificadores internos que llevaban dentro la ruta del archivo de imagen. Ese texto acabó en el código que Google lee, Google lo interpretó como direcciones, y más de cien direcciones inventadas acabaron como errores 404 tapando los que sí importaban.

Ninguna puntuación lo habría señalado: la web funcionaba y se veía bien. Lo encontramos leyendo el informe de errores de Google y preguntándonos de dónde salían. De ahí la única regla general que vale para una auditoría: cuando veas un dato que no sabes explicar, tíralo del hilo.


Qué hacer con lo que ha salido de la auditoría

Al acabar la auditoría básica tendrás una lista larga y la tentación de empezar por lo fácil. Ordénala así:

PrioridadQué entra aquíCuándo
UrgenteBloqueos de indexación, noindex, versiones duplicadas de la web, páginas clave que Google no tieneEsta tarde
ImportanteTítulos duplicados, páginas sin enlaces, páginas con impresiones y sin clicsEsta semana
MejoraVelocidad, jerarquía de encabezados, textos alternativos, enlazado interno finoEste mes
ProyectoContenido nuevo, fusionar páginas, reescribir las que no respondenEl trimestre

Y una advertencia de la que casi nadie avisa: no toques veinte cosas el mismo día. Si cambias a la vez estructura, títulos y contenido y el tráfico se mueve, no sabrás cuál fue. Empieza por los bloqueos, que son inequívocos, y sigue por tandas.


Lo que una auditoría básica no necesita mirar

Media tarde de auditoría se va en cosas que no mueven nada:

  • La puntuación global de cualquier herramienta: no existe en Google. Un 92 no posiciona mejor que un 71.
  • La etiqueta de palabras clave del código. Google no la usa desde hace más de una década.
  • La densidad de palabras clave como objetivo. Se mide para detectar excesos, no para llegar a un porcentaje.
  • Los errores 404 antiguos de direcciones que nadie enlaza. Un 404 de algo que ya no existe es la respuesta correcta.
  • Los avisos masivos de los rastreadores automáticos: trescientos avisos de la misma plantilla son un aviso, no trescientos.

Ninguno de esos cinco puntos ha movido nunca una posición en Google, y entre los cinco se llevan la mitad del tiempo de una auditoría mal planteada.


Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto conviene repetir la auditoría?

Las tres primeras comprobaciones, cada tres meses. La auditoría completa, una o dos veces al año. Y siempre después de estrenar web, cambiar de plantilla o instalar un plugin que toque direcciones: ahí no es que convenga, es que hace falta.

¿Sirve de algo una auditoría SEO gratuita de las que se piden por formulario?

Para una primera señal, sí: si te dice que Google no tiene indexadas tus páginas o que la web va lenta, probablemente sea verdad. Lo que no da es el criterio para ordenarlo, que es la parte difícil de una auditoría. Y ten en cuenta qué es: una herramienta comercial cuyo objetivo es que la lista salga larga.

¿Puedo hacer una auditoría SEO sin saber nada de técnica?

Las diez comprobaciones, sí. Arreglarlo depende: un noindex o un título se cambian desde el gestor en un minuto, mientras que las redirecciones y la velocidad suelen necesitar a alguien que toque el servidor. Detectar es más fácil que arreglar, y ya es media auditoría.

He hecho la auditoría y lo he arreglado todo. ¿Y si no pasa nada?

Lo normal es que no pase nada inmediatamente: Google tiene que volver a pasar por tu web, y eso tarda de días a semanas. Lo primero que se mueve son las impresiones, no los clics, y lo contamos con plazos en cuánto tarda el SEO en dar resultados. Si a los tres meses siguen planas, el problema no era técnico.


Por dónde seguir

Haz las tres primeras comprobaciones de la auditoría hoy, aunque no tengas la tarde entera: son quince minutos y son las que pueden estar costándote todo el tráfico sin que lo sepas. Las otras siete pueden esperar al sábado.

Si de la auditoría sale más de lo que puedes abordar, o lo que encuentras no sabes explicarlo, eso es posicionamiento SEO: trabajamos con negocios de toda España desde nuestra oficina de Málaga. Mándanos tu dirección web y te decimos qué hemos encontrado y en qué orden lo arreglaríamos, antes de que contrates nada.


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