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Zaliza Marketing

Web para restaurantes en Málaga

Carta, reservas y ficha de Google, que es de donde vienen las mesas.

600 € + IVA, precio cerrado. Hecha en WordPress y entregada a tu nombre.

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Cuándo te encaja

Cuando dependes de los portales de reserva y cada mesa se deja una comisión, o cuando la carta está en un PDF que nadie abre desde el móvil.

Para quién: Restaurantes, bares y cafeterías que quieren llenar sin depender de los portales.

600 €+ IVA · 726 € IVA incluido · precio cerrado

La web de un restaurante tiene un uso muy concreto y muy medible: alguien que está decidiendo dónde comer o cenar, casi siempre desde el móvil y con prisa. Mira la carta, mira las fotos, comprueba el horario y decide. Todo lo demás sobra.

Por eso la página más visitada de cualquier web de restaurante es la carta, con mucha diferencia. Y por eso el fallo más caro del sector es tenerla en un PDF: tarda en abrir, se ve diminuta en el móvil, no se puede leer sin hacer zoom y Google no la entiende.

En Málaga, además, hay una parte del negocio que llega buscando en el momento: «restaurante cerca de mí», «dónde cenar en...», «restaurante italiano abierto ahora». Esas búsquedas las gana quien tiene la web rápida, la ficha de Google al día y las reseñas trabajadas, no quien tiene la web más bonita.

Qué lleva exactamente

  • La carta en la web, no en PDF

    Un PDF no lo lee Google y cuesta abrirlo en el móvil. La carta va en la propia página, con sus alérgenos, y se actualiza en un minuto.

  • Reserva sin fricción

    Botón de reserva y de WhatsApp visibles desde la primera pantalla, que es donde se decide.

  • Fotos que dan hambre

    Preparamos la web para tus fotos, y si no las tienes te decimos cómo hacerlas.

  • Conectada con tu ficha

    La web y la ficha de Google se apoyan: horario, teléfono y carta coinciden siempre.

Con qué se hace

En WordPress, para que puedas editarla tú y llevártela a otro proveedor cuando quieras.

Cómo va el proyecto: de 3 a 4 semanas, con la carta y las fotos listas

  1. La carta, primero

    Se monta como página web de verdad, legible en el móvil y actualizable sin llamarnos. Es lo que más se consulta y lo que más veces cambia.

  2. Fotos del sitio y del plato

    Con las fotos reales del restaurante. Las de banco de imágenes se reconocen y generan desconfianza justo cuando el cliente está decidiendo.

  3. Reserva por donde ya reservan

    Se conecta con el sistema de reservas que use el restaurante, o se deja el teléfono y el WhatsApp bien visibles si aún no usa ninguno.

  4. Horario, ubicación y ficha de Google

    Los mismos datos en la web y en la ficha. Cuando no coinciden, Google desconfía y el cliente se enfada al llegar y encontrarlo cerrado.

  5. Velocidad en móvil

    Se comprueba con la conexión de un móvil normal. Una web de restaurante que tarda tres segundos pierde a quien está en la calle decidiendo.

Qué NO entra en el precio

Se dice antes de empezar, no en la factura: la mitad de los malentendidos con una agencia salen de aquí.

  • No incluye la gestión de las redes sociales, que va aparte
  • No incluye la producción de fotografía profesional de los platos
  • No incluye pedidos a domicilio con pasarela de pago: eso es una tienda online
  • No incluye la licencia de sistemas de reserva de terceros

Si además quieres vender online —comida para llevar, packs, vales regalo—, lo que necesitas es una tienda online. Y si el restaurante forma parte de un grupo con varias marcas, hablamos de una web a medida.

Los fallos que más caros salen

  • La carta en PDF

    El fallo número uno de la hostelería. Tarda, no se lee en el móvil y Google no puede indexarla.

  • Fotos de banco de imágenes

    La paella de stock se reconoce a la primera. Es peor que no poner foto.

  • Horario desactualizado

    Un cliente que llega y encuentra cerrado no vuelve, y suele dejar reseña.

  • Web pesada y llena de efectos

    Un carrusel a pantalla completa que tarda en cargar es una mesa perdida.

Preguntas frecuentes

¿Me quita de las plataformas de reserva?

No de golpe, pero cada reserva directa es una comisión que no pagas. Lo normal es empezar recuperando entre un 15 y un 25 %.

¿Puedo cambiar la carta yo?

Sí, y es lo esperable: los precios y los platos cambian. Se entrega con formación.

¿Y los alérgenos?

Van en la carta de la web, que es donde la ley pide que estén disponibles también en digital.

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