Desarrollo de IA a tu medida
Entrenada con tus datos, con tus procesos y con tu forma de hablar.
A diferencia de una herramienta genérica, esto se construye sobre cómo trabaja tu empresa: tus documentos, tus precios, tus respuestas de siempre. Lo que sale contesta como contestarías tú.
Contarnos qué necesitoQué significa «a medida» de verdad
Cualquiera puede abrir ChatGPT y hacerle preguntas. La diferencia está en lo que sabe: una IA genérica no conoce tus precios, ni tu catálogo, ni qué se le responde al cliente que pregunta por los plazos en agosto.
Lo que montamos se alimenta de tus propios datos —tarifas, documentación, histórico de conversaciones, tu programa de gestión si tiene API— y se ajusta con tus respuestas hasta que suena a tu empresa y no a un robot.
El resultado se mide en tiempo: cuántas horas al mes dejas de dedicar a lo mismo de siempre, y cuántos contactos dejan de quedarse sin respuesta.
Qué desarrollamos
Cuatro tipos de proyecto que hemos montado más veces, sueltos o combinados.
Asistentes de atención
Contestan por WhatsApp, en tu web o por correo, a cualquier hora. Resuelven lo repetido —horario, precio, disponibilidad, estado de un pedido— y pasan a una persona lo que necesita criterio, con la conversación ya resumida.
Análisis y previsión de ventas
Qué se va a vender el mes que viene, qué producto está cayendo y qué cliente lleva tiempo sin comprar. Sobre tus datos reales, no sobre medias del sector.
Automatización de procesos internos
Leer facturas o albaranes y pasarlos al sistema, clasificar correos, preparar presupuestos con tus tarifas, avisar de vencimientos. Todo lo que hoy hace alguien copiando de un sitio a otro.
Informes que se escriben solos
El informe de ventas, de rendimiento o de lo que necesites, generado y enviado el día que toca, con los datos ya interpretados y no sólo en una tabla.
Lo que se gana
Menos tiempo perdido
Lo repetitivo deja de ocupar horas del equipo.
Menos coste por tarea
Sin contratar para algo que no requiere criterio.
Decisiones con datos
Tus números, interpretados y a mano.
Diferencia real
Tu competencia sigue contestando a mano.
Cómo es el proceso
Cuatro fases, con una prueba real antes de comprometerse a nada largo.
1. Llamada de diagnóstico
Media hora para ver qué haces cada semana y qué se puede automatizar de verdad. Salimos con la lista y el tiempo que ahorraría cada cosa. Sin coste.
2. Reunión de arranque
Se elige por dónde empezar, se firma el alcance y el precio por escrito y se recogen los datos y accesos que hacen falta.
3. Desarrollo y entrenamiento
Se construye y se entrena con tus datos. Antes de que hable con ningún cliente, lo pruebas tú y se ajusta el tono hasta que suena a tu empresa.
4. Medir, ajustar y ampliar
Se revisa lo que ha resuelto solo y lo que no. Con eso se afina, y sólo entonces se plantea la siguiente automatización.
Preguntas frecuentes
¿Mis datos salen de mi empresa? Se procesan en los servicios que usemos y te decimos cuáles antes de empezar. Nada de datos personales de clientes sin un encargo de tratamiento firmado.
¿Y si la IA contesta algo mal? Se define de antemano qué puede responder y qué no. Lo que se sale de ahí pasa a una persona en vez de improvisar. Y en las primeras semanas se revisa todo lo que contesta.
¿Cuánto tarda? Un asistente de atención suele estar funcionando en tres o cuatro semanas. Los proyectos de análisis dependen de en qué estado estén tus datos, que es casi siempre la parte lenta.
¿Hace falta tener muchos datos? Para un asistente, no: basta con tu documentación y tus respuestas habituales. Para previsión de ventas sí hacen falta al menos un par de años de histórico.
Empecemos por lo que más te quita
Cuéntanos qué tarea te come la semana. Si se puede automatizar, te decimos cómo y cuánto. Si no compensa, también.
Pedir el diagnósticoQué se puede automatizar de verdad en una empresa
La pregunta no es «¿se puede hacer con IA?». Casi todo se puede. La pregunta es cuál de tus tareas repetidas cuesta más horas al mes y si automatizarla se paga sola.
Los cuatro encargos más frecuentes
Asistente que contesta por ti
Entrenado con tus documentos, tus precios y tu forma de trabajar. Contesta lo que sabe y pasa a una persona lo que no. Sirve tanto de cara al cliente como hacia dentro, para que el equipo no pregunte veinte veces lo mismo.
Clasificar y extraer datos
Facturas, albaranes, correos, presupuestos. Leer un PDF y meter sus datos en el sistema es de las tareas que más horas consume y menos valor aporta.
Informes automáticos
El informe mensual que alguien monta a mano cada día 1, hecho solo y siempre igual. Con los datos de verdad y sin la semana de retraso de siempre.
Análisis predictivo
Qué cliente está a punto de irse, qué producto se va a agotar, qué mes flojea. Con tu histórico, no con estadísticas de un sector genérico.
Cómo se decide qué automatizar
Con una cuenta, no con una intuición. Es la parte que evita gastar en algo que luce y no ahorra.
- 1
Listar lo repetido
Todo lo que alguien hace más de una vez al día siempre igual. Sin filtrar todavía.
- 2
Ponerle horas
Cuántas veces al mes por cuántos minutos. La lista se reordena sola y casi nunca gana lo que uno pensaba.
- 3
Mirar el riesgo
Qué pasa si la máquina se equivoca. Lo que tenga consecuencias serias lleva revisión humana o no se automatiza.
- 4
Empezar por una
La primera de la lista, funcionando y medida, antes de tocar la segunda.
Qué incluye un desarrollo de IA a medida
- Análisis del proceso real, con el equipo que lo hace
- Elección del modelo y de dónde se ejecuta, según lo que exija la privacidad de tus datos
- Integración con lo que ya usas: CRM, ERP, correo, WhatsApp o tu propia aplicación
- Revisión humana en los puntos donde equivocarse cuesta dinero
- Panel para ver qué está haciendo y corregirlo
- Formación al equipo y ajuste durante las primeras semanas
Dónde NO conviene meter IA
En decisiones con consecuencias legales o económicas serias sin que las revise una persona. Un modelo se equivoca con la misma seguridad con la que acierta, y eso es exactamente lo peligroso.
En procesos que cambian cada semana: se pasa más tiempo ajustando la automatización que haciendo la tarea.
Y en nada que exija enviar datos personales de tus clientes a un servicio del que no puedas decir dónde están guardados. Si la respuesta a «¿dónde van estos datos?» no es clara, no se hace.
Cuánto cuesta y cuándo se paga
El desarrollo de IA a medida se trabaja por horas: 150 € la hora sin IVA, con las horas estimadas por escrito antes de empezar y por fases. Una automatización concreta —clasificar correos, extraer datos de facturas, un asistente con tu documentación— suele resolverse en una decena de horas.
Cuando lo que hace falta es una plataforma completa y no una automatización, se presupuesta cerrada, entre 2.000 y 15.000 € según el alcance.
La cuenta de si compensa la puedes hacer tú: horas al mes que ahorra, por el coste de esa hora en tu empresa. Si no sale a doce o dieciocho meses, mejor no hacerlo, y te lo diremos nosotros.
¿Qué tarea te está comiendo el mes?
Cuéntanos qué hace tu equipo todos los días a mano y te decimos si automatizarlo se paga solo o no. Las dos respuestas son útiles.
Contarlo en media horaPreguntas frecuentes
¿Mis datos entrenan un modelo de terceros?
No, salvo que se decida expresamente. Se elige la forma de ejecución según lo que exija la privacidad de cada proyecto, y se te dice antes de empezar dónde se procesa cada cosa.
¿Hace falta tener los datos ordenados?
Ayuda, pero no es requisito. Parte del trabajo suele ser precisamente ordenar lo que hay, y ese ordenar ya vale por sí solo.
¿Se puede probar antes de comprometerse?
Se plantea así siempre: una automatización acotada, funcionando y medida, antes de seguir. Si no ahorra lo que se esperaba, se ve en semanas y no en un año.
¿Quién es el dueño de lo que se desarrolla?
El cliente. El código y los datos son suyos y se entregan si algún día quiere llevárselos.
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