Me han suspendido la ficha de Google: qué hacer, en qué orden y qué no tocar
Por José Antonio González ·

Antes de tocar nada, averigua qué te ha pasado
Buscas tu negocio en el móvil y no está. O está, pero no te deja cambiar el horario. O aparece con un teléfono que no es el tuyo.
Son problemas distintos, se arreglan de maneras distintas y la prisa los empeora todos. Lo primero no es apelar: es saber en cuál de estos cinco casos estás.
1. Suspensión dura. Tu negocio ha desaparecido de Google Maps y de la búsqueda. Nadie lo encuentra. En el panel te sale el aviso de que el perfil está suspendido.
2. Suspensión blanda. La ficha sigue viéndose y los clientes siguen llamando, pero tú no puedes editar, ni publicar, ni responder. Se tarda semanas en notarlo porque desde fuera todo parece normal.
3. Cambios que no pediste. La ficha está viva y es tuya, pero el horario, la categoría o el nombre han cambiado solos. Nadie te avisó.
4. Duplicado. Hay dos fichas del mismo negocio. Las reseñas están repartidas y Google no sabe cuál enseñar.
5. La gestiona otro. La agencia con la que ya no trabajas, el sobrino que la creó en 2019 o alguien que la reclamó antes que tú.
De los cinco, sólo el primero y el segundo son una suspensión. Los otros tres se tratan de otra forma, y aplicarles el procedimiento de apelación es perder semanas.
Lo que no debes hacer en las primeras 24 horas
Esto vale para los cinco casos y es donde se pierde más tiempo:
- No crees otra ficha. Es la reacción natural y la peor. Google pide expresamente que no se creen perfiles nuevos mientras hay una revisión en curso, y lo que consigues es un duplicado que complica el caso que intentas resolver.
- No apeles antes de corregir. Con el problema todavía ahí la respuesta será que no, y una suspensión blanda puede acabar en dura por insistir sin cambiar nada. Repetir la solicitud tampoco adelanta la cola.
- No cambies media ficha de golpe. Si tocas nombre, dirección, categoría y horario el mismo día, luego no sabrás qué fallaba.
Una ficha de Google suspendida se recupera casi siempre. Lo que no se recupera es el mes que se va en hacer estas cosas.
La causa número uno es el nombre
Si tu ficha se llama "Clínica Dental Pérez · Implantes y Ortodoncia en el Centro", ya sabes por qué te la han suspendido.
El campo del nombre es para el nombre del negocio: el del rótulo y el de las facturas. Nada más. Ni la ciudad, ni los servicios, ni el "24 horas", ni un guion con tres palabras clave detrás.
Funciona un tiempo, y ese es el problema: como sube posiciones, se copia. Hasta que un competidor lo denuncia —dos minutos de trabajo— y tu ficha de Google desaparece del mapa en plena campaña.
Cómo se corrige: deja sólo el nombre real, el que puedes defender con la escritura y las facturas. Si le has añadido "en Valencia" y eso no está en el nombre legal, quítalo. Lo mismo con las categorías infladas y con los servicios que no prestas. En cómo optimizar tu ficha de Google Business Profile está el detalle de qué va en cada campo.
La causa número dos es la dirección
Google quiere confirmar dos cosas: que el negocio existe y que está donde dice estar. Casi todas las suspensiones que no son por el nombre son por aquí.
Los casos típicos:
- Oficina virtual o coworking donde no atiendes. Si no hay nadie tuyo allí en horario de apertura, esa dirección no vale.
- Varias fichas en el mismo portal. Tres empresas del mismo grupo en la misma puerta se detectan solas.
- Trabajas a domicilio y tienes la dirección de casa a la vista. Si eres fontanero, fotógrafo o instalador y vas tú al cliente, tu ficha debe ser de zona de servicio: la dirección se oculta y se declaran las zonas donde trabajas.
- Te has mudado y lo has cambiado todo de golpe. Dirección nueva y nombre nuevo el mismo día es la combinación que más revisiones dispara.
Cómo se corrige: que la dirección de la ficha sea idéntica a la del recibo de la luz. Letra por letra, incluidos número, planta y código postal.
Cómo se apela bien, en tres pasos
Con el problema ya corregido:
1. Reúne la prueba antes de abrir nada. Google acepta la licencia de actividad, certificados tributarios y facturas de suministros —luz, agua, teléfono, internet— a nombre del negocio, y añade fotos del rótulo y del interior si las tienes. El requisito que tumba la mitad de las apelaciones es este: el nombre y la dirección de los documentos tienen que coincidir con los de la ficha. Si la luz está a nombre del administrador y la ficha a nombre de la sociedad, consigue otro documento.
2. Entra con la cuenta correcta. La apelación se hace desde la cuenta de Google que gestiona ese perfil; desde otra no se puede terminar. Pasa más de lo que parece cuando la ficha la creó un empleado que ya no está.
3. Ten los ficheros listos en el escritorio. Cuando abres el formulario de pruebas tienes 60 minutos para enviarlo. Ponerte entonces a buscar la licencia en un cajón es como se pierde el turno.
Google no publica un plazo garantizado. Lo seguro es que un caso completo se resuelve antes que uno al que hay que pedirle documentos.
La verificación por vídeo: donde se cae casi todo el mundo
Muchas recuperaciones terminan con una verificación por vídeo, y es donde se repite el intento tres o cuatro veces por no leer los requisitos. Son literales:
- Una sola toma continua, sin editar y sin pausas.
- Mínimo 30 segundos.
- Grabado en directo desde el móvil, dentro del propio perfil. Un vídeo hecho ayer y subido hoy no vale.
Y tiene que enseñar tres cosas, en este orden:
- Dónde estás. Empieza en la calle: la placa con el nombre de la vía, el número del edificio, un negocio de al lado o algo reconocible del barrio.
- Que el negocio existe. Entra enfocando el rótulo. El nombre tiene que verse impreso en algo permanente, no en un cartel apoyado en la puerta.
- Que mandas tú. Graba algo a lo que sólo llega alguien de dentro: la caja, la trastienda, el almacén, la cocina.
Si trabajas a domicilio el guion cambia: la calle, tus herramientas o tu equipo, y después un documento de la empresa —permiso de actividad, una factura— o a ti mismo prestando el servicio.
Hazlo de día y andando despacio. Si lo rechazan, Google te dice qué falló y puedes grabar otro.
Cuando los cambios los hace otro
Aquí no hay suspensión: la ficha es tuya, está visible, y un día el horario del domingo dice "cerrado" cuando es tu mejor día. Puede venir de un usuario sugiriendo un cambio, de datos que Google cruza de otras fuentes o de alguien que quiere hacerte daño. Cambiar un horario en Google Maps está al alcance de cualquiera con un móvil, y aparecer como cerrado un sábado de diciembre cuesta dinero de verdad.
Qué hacer:
- Revisa la ficha una vez por semana. Cinco minutos: nombre, teléfono, horario, categoría y web. Google no siempre avisa de lo que cambia.
- Si un cambio se revierte solo dos veces, hay una fuente externa diciendo otra cosa: mira tu web, tus perfiles en directorios y tus datos fiscales.
- Carga los festivos con antelación. Un horario especial puesto a tiempo evita que alguien "corrija" por ti.
- Que no haya un solo propietario. Si la única cuenta con acceso es la de alguien que puede irse mañana, ya tienes el siguiente problema en camino.
Si la ficha la tiene otra persona
Aquí hay dos situaciones y conviene no confundirlas.
La tiene una agencia o un proveedor. Aquí hay una respuesta que poca gente conoce: las políticas de terceros de Google obligan a quien gestiona tu perfil a devolverte el control en un plazo de 7 días hábiles desde que se lo pides, y a mantenerte como propietario o copropietario durante toda la relación. No es un favor. Pídelo por correo citando esa política; suele bastar.
La reclamó alguien ajeno. Ve a business.google.com/add, busca tu negocio y, cuando salga el aviso de que otra persona lo gestiona, pulsa Solicitar acceso. Quien lo tenga recibe un correo y dispone de 3 días para contestar. Si no contesta, en muchos casos Google te deja reclamarlo pasando por la verificación. Ten a mano la escritura, el alta censal y una factura de suministros.
El competidor que hace trampas
Si la ficha que te ha adelantado se llama "Abogados Laboralistas Baratos Madrid Centro 24h", no es que sepan más: es que incumplen y nadie lo ha dicho. Tienes dos vías:
- Sugerir un cambio desde la propia ficha, en Maps. Rápido, y sirve para un nombre inflado o una dirección falsa.
- El formulario de reparación de negocios de Google (
business_redressal_form), que revisan personas y admite varias fichas a la vez con enlaces como prueba. Más lento y mucho más eficaz: aporta capturas y la dirección real.
Y una advertencia: que se caiga el de arriba no te coloca a ti. Si tu ficha está a medias y sin reseñas nuevas, entrará otro. Lo que te sostiene es lo de siempre, y está contado en cómo posicionarse en Google Maps.
Mientras tanto, que no se pare el teléfono
Una ficha suspendida no es el fin del mundo si el resto está hecho. Durante esos días:
- Tu web recoge lo que la ficha ya no recoge. Teléfono visible, WhatsApp a un dedo y la dirección en texto, no en una imagen.
- Las reseñas que tenías no se borran: vuelven con la ficha. Pedir nuevas ahora no sirve, porque no se pueden dejar; retómalo después, como se explica en cómo conseguir reseñas sin perseguir a tus clientes.
- Avisa en redes de que estáis abiertos. Evita perder al cliente que vio "cerrado permanentemente".
Preguntas frecuentes
¿Pierdo las reseñas si me suspenden la ficha? No. La ficha deja de mostrarse, pero las reseñas siguen asociadas al perfil y reaparecen al restablecerse. Lo que sí se pierde es la ficha que borras tú por desesperación.
¿Cuánto tarda Google en resolver una apelación? No hay plazo garantizado y depende del caso. Lo único que está en tu mano es mandar la apelación una sola vez, con el problema ya corregido y con documentos que coincidan con la ficha.
Me han denegado la apelación. ¿Se acabó? No. Una denegación casi siempre significa que algo seguía sin cuadrar: el nombre, la dirección o un documento a otro titular. Corrige eso y vuelve a presentarla con prueba nueva. Reenviar lo mismo no funciona.
Tengo dos fichas del mismo negocio. ¿Borro una? No sin mirar antes cuál tiene las reseñas y cuál está verificada. Lo correcto es marcar la sobrante como duplicada desde el panel para que Google las una; borrar a ciegas la buena te deja con la vacía.
Si prefieres no llevar esto tú
Recuperar una ficha suspendida es papeleo y paciencia, y se puede hacer sin ayuda: todo lo de arriba está a tu alcance con la documentación de tu empresa y un rato tranquilo.
Lo que hacemos nosotros es lo aburrido: mirar qué se incumplió exactamente, corregirlo antes de apelar, preparar la prueba que encaja y dejar la ficha vigilada para que no se repita. En Zaliza va dentro del servicio de posicionamiento, para clientes de toda España, desde nuestra oficina de Málaga.
Si tienes la ficha caída ahora mismo, cuéntanos el caso y te decimos en qué situación de las cinco estás antes de tocar nada.
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