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Zaliza Marketing

Marketing para catering y eventos en Málaga: la boda, la empresa y la comunión son tres negocios distintos

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Una sola página de «Eventos» para tres clientes que no se parecen en nada

Casi todos los catering de Málaga tienen la misma web: una página que se llama «Eventos», una galería donde se mezclan una boda en una finca, un cóctel de empresa y una comunión, y un formulario que pide nombre, teléfono y «cuéntanos tu evento».

Ahí dentro hay tres negocios de eventos metidos en el mismo cajón. Y ninguno de los tres se decide igual.

La pareja que se casa tarda entre uno y dos años, visita tres catering, hace una prueba de menú y decide con su familia delante. La empresa que monta una jornada decide en dos semanas, por correo, sin visitar nada y con un departamento de compras que necesita factura y número de proveedor. La familia de la comunión decide en enero, gasta una décima parte y pregunta en el grupo de WhatsApp del colegio antes que en Google.

Tres ciclos de venta, tres precios, tres canales. Y una sola página intentando servirlos a los tres.

Ése es el punto de partida de cualquier trabajo de marketing serio en este sector: separar los tres eventos antes de tocar un solo anuncio. No es una floritura de agencia. Es lo que hace que cada euro de publicidad caiga delante de alguien que puede comprar ese evento concreto.


Lo que vende un catering de boda no es el menú

Según el INE, en 2024 —el último año publicado— se celebraron 6.065 matrimonios de parejas residentes en la provincia de Málaga. De esos, 5.097 fueron civiles y 968 religiosos: el 84 % por lo civil. No es una rareza malagueña, es la media española, pero cambia por completo lo que te compran.

Cuando la ceremonia es religiosa, el catering entra a las dos de la tarde y se va a las diez. Cuando es civil, la ceremonia se celebra en el mismo sitio donde se come: montaje de la ceremonia, cóctel, banquete, barra libre y recogida, todo dentro del mismo espacio. El catering ya no vende comida, vende catorce horas de logística y a la persona que las dirige.

Y sin embargo la web sigue hablando de platos.

Lo que una pareja necesita leer antes de escribirte es otra cosa:

  • Quién dirige el evento. Nombre y cara del responsable de sala que va a estar allí. Es la persona en la que están confiando y no aparece en ninguna web del sector.
  • Cuánto personal va por invitado. Un camarero cada diez comensales o cada veinte no es el mismo servicio ni el mismo precio, y ningún catering lo publica.
  • Qué pasa si llueve. En un evento al aire libre en esta provincia es la pregunta real de octubre y de mayo. Contestarla por escrito, con el plan B de cada finca, vale más que veinte fotos.
  • Qué incluye y qué no. Mantelería, hielo, descorche, personal extra de barra, desplazamiento a una finca de la Axarquía. Las sorpresas del presupuesto final son el origen de la mayoría de las reseñas malas de este sector.
  • Alérgenos y menús especiales. Es obligación legal y es tranquilidad para quien decide. Enseñar que lo tienes resuelto cierra bodas.

La temporada de eventos en Málaga es más larga que la de Madrid

Aquí sí hay algo que sólo se puede decir desde Málaga, y sale de los mismos datos del INE.

El reparto por meses de las bodas de la provincia en 2024 fue: septiembre el mes más fuerte, con 812, después octubre con 723 y junio con 697. Hasta ahí, lo esperable. Lo interesante está en los bordes de la temporada:

  • Noviembre concentra el 8,8 % de las bodas de la provincia, frente al 7,9 % del conjunto de España y al 7,7 % de Madrid.
  • Agosto, que en Barcelona se hunde hasta el 2,7 %, en Málaga se mantiene en el 6,0 %.

Traducido a negocio: un catering de Málaga factura meses que un catering de Madrid o de Barcelona tiene muertos. La temporada no va de mayo a octubre, va de abril a noviembre, y aquí un evento de noviembre al aire libre no es una apuesta rara.

Eso no es un dato de adorno, es el calendario de marketing de tu catering:

  1. Enero y febrero es cuando se decide la boda del septiembre siguiente. Ahí va la publicidad, no en junio.
  2. Marzo y abril, las comuniones de mayo y los eventos de empresa del primer semestre.
  3. Septiembre y octubre, mientras estás a tope de trabajo, es cuando hay que grabar: es tu único material real del año y se consume durante los doce meses siguientes.
  4. Noviembre y diciembre, cenas de empresa, y la campaña que casi nadie hace: vender noviembre del año que viene como fecha libre, más barata y con mejor clima que en el resto del país.

Si quieres ordenar esto mes a mes, en el calendario de marketing para negocios de Málaga está el esquema completo.


La pareja que no vive aquí no está en esa cifra

Los 6.065 matrimonios del INE son de parejas residentes en la provincia. Las parejas extranjeras que vienen a casarse a la Costa del Sol y se vuelven a su país no están en ese número, y para muchos catering de Marbella, Mijas o la Axarquía son una parte grande de la facturación.

Ese cliente compra el evento de otra manera:

  • Busca en inglés. Si tus páginas están sólo en español, no existes para él. Una página en inglés con el menú, la zona de servicio y el precio orientativo rinde más que diez publicaciones en Instagram.
  • No va a venir a la prueba de menú. Decide con vídeo, con una videollamada y con reseñas. Sin vídeo de un montaje real, estás fuera.
  • Decide con dieciocho meses de antelación y contrata primero el espacio. Por eso quien trae este evento suele ser la finca o el wedding planner, no tu anuncio.
  • Pregunta por el papeleo y por el transporte de los invitados. Contestarlo en la web te ahorra el 80 % de los correos.

Con este cliente el marketing no consiste en captar: consiste en estar donde el planner y la finca te encuentran y tener el material para que te elijan sin verte.


El evento de empresa se vende por otro sitio

La segunda pata del catering es el evento de empresa, y Málaga lleva unos años siendo un sitio distinto para esto.

El Palacio de Ferias y Congresos de Málaga cerró 2025 con 147 eventos, más de 283.000 asistentes y un impacto económico superior a 265 millones de euros, con casi el 77 % de su actividad en calendario profesional y en torno a un 25 % de citas internacionales. A eso se le suma el Parque Tecnológico y la llegada de Google, Vodafone o TDK: empresas con sede aquí, con presupuesto de eventos y con gente de fuera a la que hay que dar de comer varias veces al año.

Ese cliente no llega por Instagram. Llega así:

  • Buscando en Google en horario de oficina, con términos que no se parecen a los de una boda: «catering para empresas en Málaga», «catering de oficina», «coffee break», «catering para congresos».
  • Por LinkedIn y por recomendación de otro proveedor del evento.
  • Repitiendo. Un buen cliente corporativo son seis eventos al año durante cinco años. Ese coste de captación se amortiza de una forma que una boda no permite nunca.

Y necesita cosas que a una pareja le dan igual: factura con sus datos, alta como proveedor, seguro de responsabilidad civil, certificados de manipulación, horarios cerrados al minuto, montaje en una sala sin cocina y opciones veganas y sin gluten sin tener que pedirlas dos veces.

Eso no cabe en la misma página que las fotos de la boda. Es una página aparte, con su propio formulario y su propio teléfono, y en la mayoría de los catering de la provincia no existe.


La comunión: mayo, volumen y el grupo del colegio

La tercera pata es el evento más pequeño por ticket y el más rentable por esfuerzo, porque se repite todos los años y el cliente ya viene agrupado.

Las comuniones se celebran casi todas en mayo y se deciden en enero y febrero, en el mismo grupo de WhatsApp donde treinta familias del mismo colegio hablan del mismo fin de semana. Ahí no compites por posicionamiento: compites por ser el nombre que alguien suelta en ese grupo.

Lo que funciona es poco vistoso y barato:

  • Un paquete cerrado con precio por niño y por adulto, publicado. Es el dato que se copia y se pega en el grupo.
  • Pedir la reseña ese mismo domingo, con el móvil, antes de recoger. Es el único momento en que ese cliente está agradecido y disponible.
  • Un descuento por recomendación entre familias del mismo colegio, que es como se mueve de verdad este mercado.
  • Fotos de comunión de verdad, no de boda con menos gente. Se nota.

En eventos, el anuncio abre y el portafolio cierra

Éste es el resumen del artículo y lo que distingue el marketing de un catering del de cualquier negocio de ticket bajo.

Con miles de euros en juego y una decisión que tarda meses, ninguna campaña de marketing cierra un evento. Un anuncio consigue que alguien mire tu web; lo que decide es lo que encuentra allí. Por eso el orden de inversión de un catering es el contrario al de un restaurante: primero el material, después la publicidad.

El material que cierra, por orden:

  1. Una galería por espacio, no una galería general. Si has trabajado en una finca concreta de Alhaurín, de Mijas o de la Axarquía, esa finca merece su página con tus fotos y tu experiencia allí. La gente busca «catering para [nombre de la finca]» y hoy no encuentra a nadie. Es el SEO más fácil de este sector y casi nadie lo hace.
  2. Vídeo de un montaje real, con la sala montándose y el servicio en marcha. Grabado en temporada y con permiso de los novios.
  3. Un precio de partida. «Desde X € por comensal, con este menú y este servicio». Perder las consultas que no llegan a tu presupuesto es ganar tiempo, no perder clientes.
  4. Reseñas recientes en Google, con fecha y con el tipo de evento en el texto. Una que dice «comunión, mayo, 60 personas» vale por tres genéricas.
  5. Testimonios con el nombre del espacio y del planner. La referencia profesional cierra lo que la foto sólo insinúa.

Y una advertencia sobre publicidad: si mandas los anuncios a la portada, pagas por visitas que aterrizan en una página que habla de tres negocios a la vez. Cada uno necesita su destino propio. Está explicado en cómo hacer una web que venda para un negocio local.


Qué cuesta el marketing de un catering

Esto es lo que cuesta montar el marketing de un catering con los precios publicados de Zaliza, todos sin IVA:

  • Web informativa con una página por tipo de evento y una por espacio: 800 €. Para empezar sólo por la campaña de enero, una landing son 400 €.
  • Mantenimiento de esa web: 60 € al mes.
  • Grabación en tu evento, que es la pieza que más falta hace: 75 € la hora, con equipo y operador.
  • Gestión de redes sociales: desde 450 € al mes, y 550 € con la grabación incluida.
  • SEO local, para las búsquedas por tipo de evento y por nombre de espacio: 450 € de alta y 380 € al mes.
  • Primera campaña de publicidad: 300 € al mes de gestión, aparte de lo que inviertas.
  • Reseñas con IA, para pedirlas el mismo día del evento: desde 9,99 € al mes.

Buena parte se puede hacer por cuenta propia y merece la pena decirlo. Separar la página de empresa de la de bodas, publicar un precio de partida, grabar con el móvil un montaje de septiembre y pedir la reseña ese mismo domingo no necesita agencia. Es lo primero que haríamos nosotros y no hace falta pagarle a nadie por ello.


Preguntas frecuentes

¿Publico el precio o espanto a los clientes? Publica un precio de partida por comensal y di qué incluye. Lo que espanta es el silencio: quien no encuentra ninguna cifra pide tres presupuestos y se va con el más barato. Quien lee «desde X €» y sigue leyendo ya ha aceptado tu rango.

¿Instagram o Google para un catering de Málaga? Los dos, con trabajos distintos. Google trae a quien ya está buscando un catering y decide rápido, sobre todo en eventos de empresa. Instagram es donde se enseña el montaje y donde una pareja se enamora de un espacio. La boda casi siempre pasa por los dos, así que la atribución de último clic te va a mentir.

¿Merece la pena una página por cada finca o espacio? Sí, si has trabajado allí de verdad y tienes fotos propias de ese sitio. Si no, no: una página inventada sobre un espacio que no conoces es justo el contenido que Google ha aprendido a ignorar.

¿Puedo anunciar bodas y eventos de empresa en la misma campaña? No, y es el error más caro del sector. Son públicos distintos, búsquedas distintas y meses distintos. Mezclarlos hace que la campaña se vaya al público más barato —casi siempre el de bodas— y te deje sin la parte corporativa, que es la que repite.


Te ayudamos con esto

En Zaliza trabajamos el marketing digital de negocios de la provincia: la web donde cada tipo de evento tiene su página, la grabación del montaje que sostiene el resto del año, las redes sociales y el posicionamiento para las búsquedas de tu zona y de tus espacios. Si tu catering está en la capital, aquí tienes lo que hacemos como agencia de marketing en Málaga.

Si quieres que miremos tu web y tus tres líneas de eventos con tus números delante, escríbenos.


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