Muebles el Maño · Cocinas y muebles a medida
Una aplicación que sigue cada cocina desde la toma de medidas hasta el montaje.
Web y software a medida para cocinas y muebles a medida.
Quiero algo parecido- Servicio
- Web y software a medida
- Plazo
- 14 semanas de la primera reunión a la puesta en marcha
- Referencia de precio
- Los desarrollos a medida de este tamaño arrancan en 4.000 € y se presupuestan cerrados por fases.
El punto de partida
Una empresa de cocinas y muebles a medida no vende un producto de catálogo: vende un proyecto que empieza con una visita a casa del cliente, sigue con un plano, unos materiales y un presupuesto, y termina meses después con un montaje. Entre medias hay proveedores, plazos de fabricación y cambios que el cliente pide sobre la marcha.
Ese recorrido casi nunca está en un sistema. Está repartido entre la libreta del comercial, una hoja de cálculo con las tarifas, el WhatsApp donde el cliente mandó la foto del enchufe que se le olvidó decir y la cabeza de quien lleva el proyecto. Funciona mientras hay pocos proyectos y siempre las mismas personas. En cuanto crece el volumen o alguien se va de vacaciones, se cae.
El síntoma que lo delata siempre es el mismo: llama un cliente preguntando cómo va lo suyo y nadie sabe contestarle sin buscar en tres sitios y llamar a un compañero.
El problema
Cada proyecto vivía en una carpeta distinta: las medidas en una libreta, el presupuesto en una hoja de cálculo y el estado del pedido en la cabeza del comercial. Cuando el cliente llamaba para preguntar cómo iba lo suyo, había que buscar en tres sitios.
Qué construimos
- Presupuestos con medidas, materiales y acabados, generados con sus propias tarifas
- Un estado por proyecto: medidas tomadas, presupuesto aceptado, en fabricación, montaje
- Fotos y documentos de cada cocina en su ficha, accesibles desde el móvil en la obra
- El cliente consulta su pedido sin tener que llamar
Cómo lo hicimos
Acompañar el trabajo real antes de programar nada
Antes de escribir una línea de código estuvimos con ellos viendo cómo se toma una medida, cómo se monta un presupuesto y en qué momento el proyecto pasa a fabricación. Un software de gestión que no reproduce el trabajo tal y como se hace se abandona en dos meses: la gente vuelve a la hoja de cálculo porque es más rápida.
Los estados que ellos ya usaban, no los de un manual
El circuito quedó con los pasos que la empresa nombra a diario: medidas tomadas, presupuesto enviado, presupuesto aceptado, en fabricación, montaje y cerrado. Ni uno más. Cada estado añadido es un campo que alguien tiene que rellenar y una excusa para no usar el sistema.
Presupuestos con sus tarifas y sus materiales
El presupuesto se genera dentro de la aplicación con sus propios precios, sus acabados y sus condiciones. Deja de depender de que alguien copie la hoja del proyecto anterior y se olvide de actualizar un importe.
Pensado para el móvil, porque el trabajo pasa en la obra
Las fotos, las medidas y los documentos de cada cocina se consultan y se suben desde el móvil, que es donde está el equipo cuando hace falta comprobar algo. Una herramienta que sólo funciona en el ordenador de la oficina no se usa en el momento en que resuelve el problema.
Puesta en marcha con los proyectos abiertos dentro
Se arrancó con los proyectos vivos ya cargados. Empezar en vacío obliga a convivir con dos sistemas durante meses, y ahí es donde estos proyectos se mueren.
Qué se entregó
- Aplicación web propia, accesible desde ordenador y móvil, con acceso por usuario
- Ficha de proyecto con medidas, materiales, acabados, fotos y documentos
- Generador de presupuestos con sus tarifas y sus condiciones
- Estados de proyecto y avisos de los cambios de fase
- Consulta del estado del pedido para el cliente final
- Formación al equipo y acompañamiento durante las primeras semanas
Qué cambió
El seguimiento de un proyecto dejó de depender de quién lo llevara. Cualquiera del equipo puede contestar en el momento en qué punto está una cocina.
Qué se lleva de aquí cualquiera de este sector
La ganancia de un proyecto así no está en ninguna función concreta: está en que la información deje de vivir en la cabeza de una persona. Cuando cualquiera del equipo puede contestar en qué punto está una cocina, la empresa deja de depender de quién esté ese día.
Si tu negocio funciona por proyectos largos —reformas, carpintería, instalaciones, obra— y reconoces la escena del cliente que llama y nadie sabe contestar, el problema no es de organización personal. Es que no hay un sitio único donde vivan las cosas.
Preguntas sobre proyectos como este
¿Por qué una aplicación a medida y no un programa de gestión ya hecho?
Porque los programas de gestión estándar están pensados para vender productos con referencia y stock, no proyectos con medidas, acabados y montaje. Se acaba usando el 20 % del programa y llevando el otro 80 % por fuera en hojas de cálculo. Cuando el proceso es propio, adaptarlo cuesta más que construirlo.
¿Cuánto cuesta un desarrollo así?
Depende del alcance, pero un proyecto de este tamaño arranca en 4.000 € y se presupuesta cerrado por fases: primero lo que resuelve el dolor de hoy y después lo que se quiera añadir. Así se ve funcionando antes de gastarlo todo.
¿Y si dentro de un año necesitamos algo más?
Se añade. Es la ventaja de que el software sea tuyo: no hay que esperar a que un fabricante lo incluya en su hoja de ruta ni pagar un plan superior por una función que sólo tú necesitas.
¿Quién es el dueño de la aplicación y de los datos?
El cliente. El código y los datos son suyos, y si algún día quiere llevárselos a otro equipo, se los damos. No trabajamos con nada que ate.
¿Tienes un caso parecido? Así trabajamos web y software a medida, y en media hora se ve si tu caso encaja.
